Un colorista es un especialista en la manipulación y aplicación de colores, cuya descripción de cargo varía según el sector, ya sea industrial (para crear y ajustar pigmentos de pintura), audiovisual (realizando la etalonaje de imágenes) o de peluquería (especializado en la alteración del color del cabello). Sus responsabilidades clave incluyen la formulación y mezcla de colores, el control de calidad, el asesoramiento a clientes, y la aplicación de criterios técnicos y estéticos para lograr el color deseado.